30.7.11

Odio retroceder y desaprovechar las oportunidades. Odio ser tan caprichosa, necesitar todo inmediatamente y no saber esperar.Odio dejar todo para último momento y vivir pelotudeando. Odio tener emociones tan pero tan intensas que no puedo concentrarme en nada. Odio obsesionarme con lo que quiero, y no poder pensar en otra cosa hasta tenerlo, porque hay cosas que nunca voy a tener, que no dependen de mí por mucha garra que le ponga al asunto. Odio arrepentirme de las cosas, lo odio odio odio odio odio. Odio que la gente se cague en cómo se sienten los demás, y odio a veces hacerle mal a los demás sin darme cuenta, y no poder pedir perdón por orgullo.
Tengo una angustia asquerosa. Y sé perfectamente todas sus causas, algunas de las cuales puedo cambiar, pero la gran mayoría sólo influir en que mejoren. Ya va más allá de la paja, no sé que mierda que me pasa que hago una y otra vez lo mismo, me siento una caca podrida. Tengo miedo de que ya no me den otra oportunidad, porque me dan una tras otra, y las desaprovecho una y otra vez.
Extraño leer la lista de contactos conectados, emocionarme al ver tu nombre y esperar a que me hablaras. Y que justo me hablaras siendo la sexta persona en hacerlo, y ser feliz por eso, sin necesitar nada del mundo. ¿Qué sentido tenía esconderlo, a quién carajo le importaba?
Extraño el apoyo incondicional de mis amigas, eran el mejor grupo del universo, sin lugar a dudas, pero ahora pasaron a odiarme prácticamente (por todo lo que odio recién enumerado, muy probablemente).

23.7.11

Tal vez lo que a uno le da miedo es que se agreguen más escalones. Si sabemos que cuando lleguemos, va a haber más por subir, ¿para qué hacer el esfuerzo de avanzar? Tal vez no tengamos que pensar a futuro, tal vez sólo hacer en el momento lo mejor que se pueda, y a la mierda. No es mi intención, en absoluto, ser conformista, pero tampoco pretendo ser tan ambiciosa. No sé si existe un punto medio, si es posible estarse conforme y a la vez tener sed de más. Y si tuviera que elegir, no sé por qué opción me inclinaría, si es más triste estar a gusto con poco, de una forma tan mediocre que no estoy dispuesta a soportar, o siempre esperando más, pareciéndome todo poco. Todos pensamos en algún momento que podemos cambiar el mundo, pero la realidad es que con suerte podemos cambiar nuestra propia realidad. Nada es significativo al final, nada influye demasiado por si solo y nadie importa más que uno mismo. Tal vez no vale la pena hacerse cuestionamientos, ni plantearse objetivos, ni racionalizar o sobreanalizar todo lo que nos rodea. Tal vez sea mejor elegir la vía simple pero activa, sin darse cuenta de nada realmente pero continuando sin pensar. No sé si es en vano o no buscar siempre lo mejor (por qué algo habría de ser mejor que otra cosa, y quién lo determina?).

Bueno no sé, la realidad es que lo único de lo que disponemos y que nadie nos puede sacar es el tiempo, y todo depende de lo que decidamos hacer con él. Posponer significa perder, alejarse, frustrarse,  y hasta desesperarse llegado el punto.

Mi vida estos días (años)
http://www.youtube.com/watch?v=MYiahoYfPGk

19.7.11

Me suele suceder dejar de hacer algo que me gusta, y extrañarlo montones, sólo recordando la parte buena de eso. Cuando lo vuelvo a hacer me acuerdo de todo lo negativo que eso tenía, sin saber si lo bueno supera o no lo malo, y es una real paja.

11.7.11

No puedo ser más histérica porque no me alcanza el tiempo, puta madre. Y no me alcanza literalmente, porque por primera vez tengo 10000 cosas sobre las cuales escribir, pero no, tengo unas 8 pruebas para las que no estudié y las cuales son moderadamente difíciles, por lo que me voy a estudiar y martirizarme pensando en carajo voy a hacer mañana, puta que me parió.

6.7.11

Qué lindo cuando las cosas son de verdad, cuando las palabras reflejan algo real, cuando se es fiel a lo que se piensa. Qué lindo recordar cuando eras perfectamente feliz, y reconocer las mismas sensaciones, exactas, aquellos sentimientos renaciendo en uno, pero en otra situación, y por otras personas.
Viva la histeria!
Viva la paja!
Viva el orgullo!


Un error está bien. Cometerlo otra vez, medio de pelotuda. Tres veces, bastante, pero cuatro, ya tengo problemas.

5.7.11

Creo que me va a estallar una vena, desaparezcan todos. Aiii aiii aiii, se me cae la piel a pedazos de los nervios que me dan. Entre que estoy hecha una pajera de mierda, que soy una histérica del orto, que rompo la dieta, que me peleo con todo el mundo...
caca

4.7.11

Orgullo

Es verdaderamente increíble cómo el orgullo retrasa o hasta impide el alcance de nuestros objetivos. O cómo también logra que uno no sea sincero con los demás, o lo que es peor, con uno mismo. Por culpa de él puede costarnos reconocer nuestra disconformidad con múltiples áreas de nuestra vida. No sólo intentando demostrar a los demás que uno está bien con su situación actual (o futura, también), sino tratando de convencerse a sí mismo de ello. Lo que esto acarrea es la imposibilidad entonces de resolver los conflictos que nos afectan, porque si uno está perfecto como está, no tiene sentido alguno intentar cambiar nada. Parecería que el orgullo está también íntimamente relacionado con la importancia que le damos a la opinión ajena en nuestras vidas. Ahora bien, yo siempre digo que me chupa un huevo lo que los demás piensen de mi (lo cual creo verdadero, hasta cierto punto), pero entonces ¿por qué mierda siento esta imperiosa necesidad de demostrar lo bien que me encuentro? No estoy en mi peor momento, pero sí me ubico muy lejos del mejor. Sin embargo no puedo soportar la idea de que mis acciones no deriven en el cumplimiento de mis deseos, no puedo reconocer ninguna frustración ni mostrarme débil ante el resto, y quizás el problema reside en que no me interesa alcanzar  mis objetivos porque no son los que realmente siento como propios, no en que no pueda alcanzarlos. Tal vez lo que yo quiero es algo muy común, nada sorprendente, y por orgullo no puedo reconocerlo, porque siempre tengo que ser la mejor, la más capaz., la más todo. La felicidad es relativa, tomar lo subjetivo como objetivo no nos lleva a nada.No existe un objetivo común a todas las personas felices, pero sí es común a ellas la conformidad con su realidad. Y para eso es necesario ser sincero con uno mismo, vivir la vida que uno genuinamente quiere, y por ende perder el orgullo y ser capaces de mostrar nuestras debilidades y necesidades.

Ya sé que mi entrada no llega a ninguna parte, pero we.